Hoy he ido a pegarme un chapuzón a la piscina y al final he terminado haciendo 3000 metros con muy buenas sensaciones y sin los molestos tirones que suelen darme en la planta de los pies de tanto impulsarme al final de cada largo. Definitivamente pienso que el Ironman es un ejercicio de paciencia, de ir pasando kilómetros controlando tanto las sensaciones de euforia como las de desánimo que pueden asaltarte en una competición tan larga.Al final de la sesión sólo me he sentido un poco mareado de tanta vuelta y bastante incómodo con estas gafas que me aprietan demasiado y terminan por ser realmente molestas. Como diría Bart Simpson.....
NOTA MENTAL: Cambiar gafas de natación por unas de travesía.

2 comentarios:
Muy bien, yo creo que la natación ya la tienes en el bote. En el mar y con neopreno sin problema. Ahora pégale duro a la bici que es lo más complicado de Lanzarote, si llegas razonablememnte bien de la bici la maratón la haces aunque sea a gatas.
Como bien dices la clave de la larga distancia es saber superar esos malos pensamientos que seguro que aparecen y pensar que tienes todo el día por delante para disfrutar de lo que estás haciendo.
¡Ánimo y felices fiestas!
Hola:
Bueno, le estamos pegando bastante duro a la bici, aunque como sabes no es mi fuerte. Yo creo que uno de los momentos más duros será al terminar el segmento de ciclismo, con esa sensación de "no siento las piernas", empezar a correr y pensar ¡madre mía! si me quedan 42 Km!!!!. Afortunadamente la sensación se pasa, te tranquilizas, los músculos empìezan a responder y cuando te quieres dar cuenta ya eres finisher (que bonito me ha quedado).
Felices Fiestas!!!
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